Cada grano de café contiene aproxi-

madamente 800 partículas aromáticas.

Éstas son liberadas por el calor que se

produce durante el tueste y

contribuyen al desarrollo del sabor en

su máxima expansión. Antes de que

los granos lleguen al tostadero, se

mezclan siguiendo antiguas recetas

domésticas. La selección se realiza

teniendo en cuenta tanto el sabor

como las propiedades aromáticas. No

hay maestro tostador que se precie

que no ambicione la creación de una

mezcla propia. El arte reside en la

combinación de diferentes tipos de

café, que las características de cada

uno se unifiquen de forma armoniosa.

La mezcla obtenida recibe el nombre

de “Blend” (mezcla) y constituye la

base para que cada producto final

tenga un sabor diferente y

característico. Ya en la mezcla se

decide si el café que llene la taza será

fuerte y estimulante o suave y

digestivo. El lugar de origen también

juega un papel importante en la

intensidad del café. Así, por ejemplo,

las especialidades más fuertes

proceden de Brasil, mientras que el

café procedente de Centroamérica y

África es famoso por su suavidad. El

café adquiere su sabor definitivo

durante el tueste. La moderna

tecnología aplicada al tueste hace uso

del procedimiento de fluidización. El

café flota en una corriente de aire

caliente. Este procedimiento requiere

especial atención, ya que unos

segundos de más o de menos podrían

estropear todo el tueste. Dependiendo

de las exigencias del consumidor, el

tueste del café será más claro o más

oscuro. El espresso, por ejemplo, se

tuesta a mayor temperatura y durante

más tiempo que los granos para una

taza de café “normal”.

El proceso de tueste dura entre seis y

ocho minutos dependiendo de la

intensidad mt. Debido al desarrollo del

calor durante el proceso de tueste, los

granos de café “sudan”. El agua

contenida en el fruto se evapora y el

peso se ve reducido en aprox. un 16%.

El color original verde de los granos

se torna marrón oscuro. En este

momento se desarrollan el sabor y

aroma característicos del café. Para

que el café recién tostado mantenga

su aroma, se empaquetará

inmediatamente al vacío o continuará

su elaboración para convertirse en

café soluble.